viernes, 4 de diciembre de 2020

AGENDA ROMERA · Puente de la Inmaculada Concepción 2020

 

Cultos en honor a la Virgen de la Cabeza en Córdoba y Sevilla



Bandera de la Inmaculada Concepción de la Hdad. Matriz.





Agenda de cultos:




Solemne Triduo en Córdoba

Fecha: Del 6 al 8 de diciembre.
Horario: Días 6 y 7: Rezo del Santo Rosario: 19:30 H. Eucaristía: 20:00.
               Día 8: Rezo del Santo Rosario: 12:00 H. Eucaristía: 12:30.
Lugar: Parroquia de San Francisco y San Eulogío.
Convoca: Real Cofradía de la Virgen de la Cabeza. Muy Ilustre y Venerable Hermandad de Córdoba.







Función Solemne y Veneración en Sevilla

Fecha: 8 de diciembre.
Horario: 12:00 H.
Lugar: Parroquia de San Vicente
Convoca: Hermandad de las Siete Palabras de Sevilla.




ABRIL ROMERO

sábado, 28 de noviembre de 2020

REFLEXIONES DE LA PALABRA (CDLXXVIII). Domingo I de Adviento

 

El tiempo de Adviento que hoy comenzamos es, ciertamente, un tiempo que precede y que nos prepara para la Navidad, la fiesta cristiana que recuerda la primera venida de Cristo. Pero, fundamentalmente, el Adviento dirige nuestra atención hacia la segunda venida de Cristo, que tendrá lugar al final de los tiempos.

Por eso el Adviento es el tiempo en el que debemos disponernos interior y exteriormente para una triple venida del Señor: Aquel que vino, que viene, y que vendrá.

Así, durante este tiempo, nos preparamos para celebrar y actualizar en el misterio de la Navidad su encarnación, ese momento en el que puso su tienda entre nosotros y que ha marcado decisivamente la historia.

También nos preparamos para acogerle en el hoy de nuestra vida, en nuestro día a día, porque Aquél que pasó por el mundo haciendo el bien, que murió en una cruz, que resucito del sepulcro y subió al cielo, lejos de desentenderse, nos ha prometido su presencia, su cercanía. Por eso, el Adviento es una llamada de atención para no dormirnos en los laureles, para no dejarnos vencer por el cansancio, el desánimo y la desesperanza de los que se creen abandonados a su suerte

Y como os decía al principio, nos preparamos para la venida definitiva del Señor, esa venida de la que nadie conoce el día ni la hora, y que nos ha de mantener en vigilancia, en tensión. ¿Qué tarda el Señor en llegar? ¿Qué viendo como está el mundo también nos sale a nosotros, como al profeta Isaías, del fondo de nuestro ser esa petición “ojalá rasgases el cielo y descendieses”? Tranquilos. Tranquilos... Que aunque el Señor tarde, no importa. Lo que importa es no dormirse, sino permanecer en vela y estar siempre dispuestos a recibirle, pues el saber que el Señor está al llegar, debe despertar en nosotros una actitud personal de vigilancia, como la de los criados del evangelio de hoy, a quienes el Señor ha encomendado una tarea, y espera que la cumplan con fidelidad.

En definitiva, celebrar el Adviento quiere decir que deseamos de todo corazón que Dios venga, porque creemos en Él y de Él esperamos la salvación. Cojámonos, pues, de la mano de la Virgen María, y emprendamos este camino de cuatro semanas hasta la Navidad.

Mn. Ramón Clavería Adiego;
Director espiritual de Abril Romero.